Milanesas de avena

Ingredientes:

♥ 1,5 tazas de avena en copos
♥ 2 tazas de agua
♥ 1 pastilla de caldo de verduras
♥ ¼ de cucharadita de salvia
♥ ¼ de cucharadita de perejil picado
♥ ¼ de cucharadita de tomillo
♥ 1 diente de ajo picado (sin nervio)
♥ una pizca de pimienta negra molida
♥ 2 cucharaditas de humo líquido (opcional)

Preparación:

Para empanar
♥ ¼ de taza de almidón de maíz (maicena) mezclado con ½ taza de sémola de trigo extrafina
♥ 4 cucharadas de harina de garbanzo mezcladas con 1 cucharada de vinagre de manzana, una pizca de sal y aproximadamente ½ taza de agua (lo suficiente para hacer una mezcla no demasiado cremosa ni demasiado líquida, más líquida que una bechamel)
♥ 1 taza de pan rallado japonés o grueso
♥ Aceite de girasol para freír

Pon a hervir el agua con el caldo de verduras a fuego alto. Remueve la pastilla de caldo para que se deshaga bien. Cuando entre en ebullición fuerte añade las hierbas, el ajo, el humo líquido (es opcional) y la avena y remuévelo bien. Deja que se cueza a fuego lento 5 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. La mezcla irá espesando y se irá formando una pasta. Tenemos que cocerla hasta que se forme una pasta muy densa y difícil de remover.
Apártalo del fuego y deja que se enfríe (puedes meterlo en la nevera).

Prepara un plato hondo o un tupper con la mezcla de almidón de maíz y sémola, otro con la mezcla de harina de garbanzo y otro con el pan rallado.
Ve cogiendo partes de la masa con las manos (unas 2-3 cucharadas), dales forma de bola y aplástalas (no las hagas muy finas). Pásalas primero por la mezcla de almidón, procurando que queden bien cubiertas. Dales unos golpecitos para eliminar el exceso de almidón. Ahora pásalas por la mezcla líquida y que quede bien cubierta por ambos lados. Por último, pásalas por el pan rallado, cubriendo bien ambos lados y los bordes. Ve dejando las milanesas en un plato para después congelarlas, freírlas o hacerlas al horno.

Una vez hechas todas puedes meterlas en bolsas de congelación y congelarlas, cuando quieras usarlas sólo tendrás que freírlas sin necesidad de descongelar.

Para freír las milanesas calienta abundante aceite en una sartén honda (al menos suficiente aceite como para cubrirlas) a fuego medio-alto, hasta los 180ºC (si no tienes freidora o termómetro, introduce un palillo (palillos chinos de los de comer o cocinar) hasta que toque el fondo. Si salen rápidamente un montón de burbujitas, es que ya está caliente a 175-180ºC; si salen unas pocas burbujitas estará a 160ºC aprox.). Ve poniendo las milanesas que quepan en la sartén y cocínalas por ambos lados 2-4 minutos, hasta que veas que se doran. La masa interior ya está hecha, así que sólo necesitamos dorar el empanado.
Cuando las hayas dorado ponlas sobre una rejilla con papel de cocina absorbente.

Para hacerlas al horno hay que precalentarlo a 190ºC. Coloca las milanesas en una bandeja de horno con papel para hornear, dejando una pequeña separación entre ellas. Cuando se haya calentado el horno mete las milanesas a altura media y cocínalas unos 8 minutos, hasta que veas que empieza a dorarse el pan rallado. Saca la bandeja, dales la vuelta y hornéalas 3-4 minutos más, lo justo para que empiecen a dorarse y estén crujientes.

Sírvelas calientes como acompañamiento de ensaladas, verduras, arroces, pastas o guisos, o con salsas para acompañar. En general van bastante bien con todo, aporta un toque muy crujiente, sabroso y jugoso. También las puedes usar para bocadillos, con lechuga, tomate, veganesa (mayonesa vegetal) o con lo que quieras.

Fuente: creativegan y compartida por nuestra amiga Leslie Serna.

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